
Bajo el lema “Donde hay APLUMA, hay recuerdos”,
el asador APLUMA inaugura un nuevo restaurante en Les Corts, uno de los barrios más familiares de Barcelona, consolidándose como uno de los referentes del pollo a l’ast en la ciudad. Fiel a su esencia y apelando a la nostalgia, la marca
continúa reivindicando el sabor auténtico del pollo asado de toda la vida, servido con la misma calidez y tradición con la que siempre se ha disfrutado en casa.Con esta apertura, APLUMA suma ya tres establecimientos en Barcelona —Sant Gervasi, Gràcia y Les Corts—, y afianza un modelo que reivindica el pollo a l’ast como icono gastronómico local desde una mirada contemporánea. Esta nueva etapa llega también con la incorporación del chef Víctor Ródenas, al frente de
Maleducat y Casa Fiero, quien se suma al proyecto para reforzar la dirección gastronómica, optimizar procesos, seguir perfeccionando las recetas que definen la identidad de la marca y apoyar su crecimiento.

La propuesta gastronómica de APLUMA gira en torno al pollo como ingrediente protagonista. Desde su clásico pollo a l’ast con patatas asadas y alioli hasta
elaboraciones como croquetas, ensaladilla rusa, canelones,hamburguesas de
pollo frito o tiras crujientes, la carta combina recetas de raíz local con guiños viajeros, siempre a partir de una cuidada selección de materia prima.Entre los productos destacados figuran el pollastre groc català y el tomate rosa del
Maresme, dos ingredientes de proximidad que marcan la diferencia en sabor y calidad.

El nuevo templo del pollo a l’ast se ubica entre la Plaça de la Concòrdia y la Avenida Diagonal, concretamente en la calle Europa, número 24. Una ubicación estratégica que conecta tanto con la zona residencial de Les Corts y Sarrià como con el público de oficinas y la Zona Universitaria.
El establecimiento estrena además un nuevo diseño de interiorismo, firmado por
Sandra Tarruella Interioristas, que marcará la línea estética de futuras aperturas.

El proyecto combina tradición y contemporaneidad: baldosas blancas, suelo hidráulico, mármol y madera evocan las rotisseries clásicas, mientras que los tonos terrosos y la iluminación aportan calidez y un aire actual. El local cuenta con un aforo de 40 personas entre el interior y la terraza.Como parte de su evolución, APLUMA también ha impulsado una serie de colaboraciones gastronómicas con chefs y marcas afines. La primera de ellas se ha realizado junto a Arnau París con su proyecto Specials, reinterpretando el pollo frito en tres versiones: Árabe, con especias orientales y salsa tahini; Mexicano, la opción más picante, con achiote y salsa de chile chipotle; y Asiático,
con especias japonesas, alga nori, jengibre y mayonesa de kimchi y lima.El nuevo restaurante ya ha abierto sus puertas y lo ha celebrado este sábado con una acción especial, regalando 100 pollos a l’ast a las primeras 100 personas.

Con iniciativas como esta, APLUMA busca acercar su propuesta al mayor número de personas posible sin renunciar a la calidad del producto. Para ello, la marca continúa trabajando en la optimización de técnicas y dinámicas de trabajo que permitan mantener un ticket medio accesible y competitivo, demostrando que tradición, excelencia y precio asequible pueden convivir en un mismo concepto.
Sobre APLUMA
APLUMA es uno de los asadores de pollo a l’ast de referencia en Barcelona, un espacio donde el pollo a l’ast recupera su esencia más auténtica y se sirve tal y como se ha hecho siempre en casa: en la mesa, rodeado de nostalgia, cercanía y sabores conocidos.

En APLUMA conviven la calidad, el sabor, la autenticidad y una experiencia accesible, pensada
para todos aquellos que buscan comer bien sin artificios.
Su oferta gastronómica gira exclusivamente en torno al pollo, desde su clásico pollo a l’ast con patatas asadas y alioli, hasta elaboraciones como croquetas, ensaladilla rusa, canelones, hamburguesas de pollo frito o tiras de pollo. La carta combina platos de raíz local con platos viajados, sin dejar de cuidar su materia prima, que marca la diferencia. Destacan el pollastre groc català y el tomate rosa del Maresme, ambos de proximidad.
