PIZZABAR ATERRIZA EN BARCELONA TRAS CONQUISTAR LA COSTA BRAVA

Después de convertirse en uno de los restaurantes de moda del Empordà en apenas dos años de trayectoria, Pizzabar llega a Barcelona con un concepto gastronómico propio en un espacio concebido para disfrutar sin prisas.Lejos de las etiquetas habituales, Pizzabar no apuesta por la pizza napolitana ni pretende ser un restaurante italiano.

Su propuesta gira alrededor de una masa fina, crujiente y ligera elaborada con identidad propia, con pizzas cuyos ingredientes son, en su práctica totalidad, de origen catalán, a excepción del tomate, de procedencia italiana. A las protagonistas, se suma una carta de tapas gastronómicas elaboradas con producto de proximidad, con propuestas como el wonton de cap i pota o las ostras con leche de tigre, pensadas precisamente para romper con la idea de que en Pizzabar solo se viene a comer pizza.


La combinación de pizzas y una propuesta gastronómica de este nivel forma parte de la
esencia del concepto: una experiencia en la que compartir distintos platos, alargar la
sobremesa y acompañarlos de una buena selección de vinos y cócteles es tan importante como la propia pizza.El nuevo Pizzabar abrirá oficialmente sus puertas el próximo 10 de septiembre en la calle Enric Granados, esquina con calle París, una de las zonas más vivas de Barcelona, y contará con una amplia terraza que refuerza su vocación social y urbana.


El espacio ha sido diseñado por el estudio de arquitectura Oficina Satélite, que ha
creado un local con una identidad propia en el que diseño, gastronomía y ambiente
forman parte de una misma experiencia.Con horario completo, abierto los siete días de la semana tanto en servicio de comidas como de cenas. Además, la propuesta se amplía con servicio de cócteles. Y,
como novedad, Pizzabar incorpora también un menú de mediodía desde 18,60 euros,
reforzando su apuesta por convertirse en un punto de encuentro para diferentes
momentos del día.

Detrás de PIZZABAR están sus cuatro socios, Rafa Blanc, José Bassols, Lali Rodellas y Helena Rodellas, acompañados en Barcelona por un equipo con una sólida trayectoria
en el sector gastronómico. Rafa Blanc asume la Dirección General; Mireia Bigorra, ex
Hostal Empúries, lidera Operaciones; Antonella Rullo está al frente del local; Fernando
Duffo, procedente de PIZZABAR Empordà, dirige Sala y PR; Guillem Morales, ex 7 Portes,
lidera la cocina; y Johnatan Naranjo, con experiencia en Murivechi y Can Pizza, está al
frente de la pizzería.


El proyecto mantiene la esencia de PIZZABAR, pero adapta su personalidad al contexto barcelonés. Si el restaurante del Empordà está ligado a una experiencia más asociada a las vacaciones, el campo y el ambiente familiar, Barcelona incorpora un punto más urbano, canalla y dinámico, pensado también para el afterwork, las
cenas entre amigos y los planes que se alargan hasta la noche.
Rafa Blanc, socio de PIZZABAR, afirma que: “Después de estos años creciendo en el Empordà y consolidando un proyecto con una identidad muy marcada, nos hace mucha ilusión dar el salto a Barcelona. Queremos seguir compartiendo la esencia de Pizzabar, pero adaptándola a una ciudad como Barcelona, concretamente a la vida de barrio del Eixample, con una energía y una manera de vivir la gastronomía diferentes”.


Con una marcada identidad mediterránea, Pizzabar nace como un espacio pensado
para quedarse, compartir y disfrutar. Un lugar que combina la informalidad de una
pizza con una propuesta gastronómica más elevada, en el que la calidad del producto, el diseño y el ambiente tienen el mismo peso.Blanc, ha añadido: “La pizza une a todo el mundo, es una fiesta en sí misma. En nuestra opinión, las pizzerias están demasiado centradas en la pizza, y normalmente todo lo
demás no les importa mucho. Nosotros hemos querido crear una experiencia igualmente ilusionante alrededor con tapas y postres de autor y un local espectacular para pasar un buen rato con amigos, compañeros del trabajo, niños, una cita…”

Del corazón del Empordà a Barcelona

PIZZABAR abrió sus puertas en mayo de 2024 en la plaza de la Iglesia de Sant Feliu de
Boada, uno de los pueblos con más encanto del Baix Empordà. El proyecto nació con
una idea muy clara: reinventar la experiencia de comer pizza y demostrar que podía
convertirse en el centro de una propuesta gastronómica diferente.En dos años, PIZZABAR se ha consolidado como uno de los restaurantes más
demandados del Empordà, llenando prácticamente todos los fines de semana del año
y gran parte de la temporada alta gracias a una clientela mayoritariamente local y muy
fiel que ha convertido el restaurante en un auténtico fenómeno gastronómico en la
Costa Brava.

Sobre Pizzabar

Pizzabar es un bar gastronómico nacido en mayo de 2024 en Sant Feliu de Boada (Baix Empordà) de la mano de Rafa Blanc, Jose Bassols, Lali y Helena Rodellas, con Fernando Duffo al frente de la sala y Mireia Bigorra como directora de Operaciones. Su propuesta fusiona dos conceptos: la calidad y sencillez de una buena pizza de masa fina con la experiencia de un bar gastronómico pensado para compartir, brindar y alargar la sobremesa.

Lejos del modelo tradicional de pizzería, Pizzabar invita a disfrutar sin prisas alrededor de la mesa con una carta de pizzas, tapas gastronómicas y una cuidada selección de vinos tradicionales y naturales. En poco más de un año, se ha consolidado como uno de los restaurantes de referencia del Baix Empordà y la Costa Brava.

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