
Un mes después de recibir su primer Sol Repsol, el restaurante Besta, liderado por el chef Manu Núñez, inaugura una nueva etapa con una propuesta gastronómica más versátil. El reconocimiento ha impulsado al equipo a reforzar su identidad gastronómica, de raíces rústicas, sabor rotundo y producto honesto, ofreciendo ahora una fórmula más flexible para el comensal: una carta breve y seleccionada al mediodía, y los dos menús que han consolidado la personalidad del proyecto por la noche.

Desde su apertura, Besta se ha definido como un puente entre la cocina atlántica y la mediterránea, un diálogo constante entre el origen gallego de Núñez y su arraigo en Barcelona. Su cocina navega entre ambos mares, trabajando con producto de proximidad y piezas que llegan directamente del mar a la mesa.

La decisión de apostar por la carta se debe, por un lado, a la demanda del comensal, que cada vez busca fórmulas más flexibles, sin invertir tanto tiempo ni dinero. Asimismo, con este cambio, el chef Manu Núñez y la jefa de sala Marta Morales vuelven a una gastronomía que conecta mejor con su visión de la hostelería, de disfrute y directa. “No hace falta degustar tantos platos para entender el concepto de Besta”, explica el chef, quien añade que “de esta forma, también es más fácil que los comensales repitan y que tengan una experiencia ágil y divertida”.

La nueva propuesta del mediodía incluye cinco aperitivos, siete platos principales y tres postres. Entre los entrantes, destaca el pan gallego con mantequilla de algas, la ostra natural o aliñada, la mariscada fría con elaboraciones como la filloa, langostino escabechado y crujiente de cerdo, y la cigala a la brasa con chorizo ceboleiro.

En los principales, el chef propone platos como la caballa soasada con piparra, aceituna y anchoa; el arroz de hoja de rúcula, gamba blanca y setas; la codorniz a la brasa con cigala y agua de Lourdes; la gamba roja a la brasa con meunière especiada, la parpatana con verduras escabechadas y alcachofas, o los chipirones con habitas y pil pil de cebollino.
Para cerrar, los postres incluyen una tabla de quesos gallegos, texturas de maíz y leche de avena con jengibre y tapioca.

Por la noche, Besta mantiene sus dos menús insignia: el Degustación por 78€ (9 pases) y el Festival por 95€ (12 pases), que evolucionan según la temporada y la disponibilidad del producto. Algunos platos que incluye son la vieira curada, hinojo marino y guisantes del Maresme, y el testo gallego con calamar, lardo y queso galmesano, una reinterpretación del mar y montaña barcelonés. Ambos menús pueden disfrutarse tanto en sala como en la Chef’s Table, un espacio exclusivo donde los comensales viven de cerca la creación de cada plato frente al chef.

Para Manu Núñez, el reconocimiento en la Guía Repsol ha supuesto “una inyección de energía a nivel emocional para todo el equipo, que invierte mucho tiempo y dedicación en el proyecto”. En una ciudad con tanta competencia y nivel gastronómico, obtener esta distinción es, para Besta, la confirmación de haber elegido el buen camino
BESTA
DIRECCIÓN
Carrer d’Aribau, 106, L’Eixample
08036 Barcelona
